La construcción modular, prefabricada o industrializada, también llamada construcción off-site, implica hacer algunos componentes o partes de un edificio en una fábrica. Estos luego serán llevados y montados en el lugar de construcción. Así, la construcción modular se ha vuelto un motor de cambio para la industria. Y es que, aunque es una base clave de la economía global, había estado sin modernizarse ni ajustarse a las nuevas demandas económicas, sociales y ambientales del mundo actual.
Características de la construcción modular
- Una gran parte de la actividad constructiva se realiza en fábrica, siempre en ambientes controlados tanto de producción como de calidad.
- Los residuos en obra se reducen de forma significativa, lo que posibilita que la construcción se vuelva más limpia.
- El trabajo se organiza mucho mejor y se consigue una mayor producción en menos tiempo.
- Se alcanzan mayores estándares de calidad.
- Es una construcción versátil, a diferencia de lo que se pueda pensar. La construcción modular permite cualquier tipo de diseño arquitectónico.
- Se acortan los plazos de construcción considerablemente.
- Tiene un alto valor de sostenibilidad. Tanto el proceso constructivo como el producto final (edificio o vivienda) son mucho más eficientes y eco-friendly.
- Se realiza una mejor gestión de los costes y gastos que genera una obra.